SOLOMILLO RELLENO. PREPARANDO LA NAVIDAD

SOLOMILLO RELLENO. PREPARANDO LA NAVIDAD

Ahora si que estamos a las puertas de la Navidad y hoy vengo con una propuesta deliciosa que verdaderamente me ha sorprendido. Os he preparado un solomillo de cerdo relleno que ha quedado súper jugoso y con un sabor puramente navideño.

Estuve buscando recetas por las redes. Así que fui picoteando de unas y de otras y finalmente añadí mi toque personal. Por ejemplo, del canal de YouTube de La cocina de Loli Domínguez, me gustó el relleno con el tocino ahumado y que las ciruelas pasas las tuvo rehidratándose con un poco de coñac.

Yo completé el relleno con dátiles, orejones y manzana y a la salsa le di un toque dulzón con parte de este relleno. Si os parece os cuento a continuación con todo detalle cómo lo he preparado.

INGREDIENTES

1 solomillo de cerdo

75 g de dátiles sin hueso

50 g de orejones

50 g de ciruelas

8 lonchas de tocino ahumado

1 manzana

1 hoja de laurel

Pimienta en grano

½ vaso de coñac

2 ajos

2 cebollas

AOVE

Sal

2 c/s de harina

Hilo de cocina para bridar

½ litro de caldo de carne

PREPARACIÓN

En primer lugar vamos a limpiar el solomillo de los excesos de grasa o de las imperfecciones. Seguidamente abrimos el solomillo como un libro. Si es la primera vez que lo hacéis es conveniente que veáis algún tutorial o también podéis pedir en vuestra carnicería de confianza que os lo abran. Una vez abierto vamos a cubrimos con el tocino ahumado. Por otro lado, cogemos las ciruelas, previamente hidratadas con el coñac durante media hora, los dátiles, los orejones, y una manzana y lo vamos a picar con la ayuda de una batidora. A mi me gusta que queden trocitos.

Con la farsa vamos a poner parte de esta en un extremo a lo largo del solomillo y una vez esté listo lo vamos a ir plegando con ciudado sin que se nos desmonte el relleno. Una vez bien cerrado vamos a bridar con la ayuda de un hilo. Aquí os digo lo mismo, si nunca habéis bridado una carne, no os preocupéis, es muy fácil. Los tutoriales son mágicos. Aquí os dejo un ejemplo.

Una vez esté listo, lo vamos a marcar en una cazuela con un buen chorro de AOVE. Lo marcamos por ambos lados y cuando esté bien dorado lo retiramos. Cortamos las cebollas en brunoise y la pochamos en el mismo lugar donde hemos marcado el solomillo. Cuando veamos que la cebolla está tierna y le añadimos un par de cucharadas de harina y removemos. Añadimos el coñac y veréis como se desglasa. Así conseguiremos disolver los jugos caramelizados de la carne del fondo de la cazuela.

Cuando se evapore el alcohol, vamos a añadir medio litro de caldo de carne y el resto de la farsa que teníamos reservada.  Veréis cómo el caldo adquiere un color muy interesante. Incorporamos de nuevo el solomillo y dejamos que hierva a fuego medio durante unos 20 minutos. A los 10 minutos le damos la vuelta para que termine de cocerse bien.

Sacaremos de nuevo el solomillo para poder colar el caldo y lo envolvemos con papel de aluminio para que guarde todos sus jugos en su interior mientras se atempera. Escurrimos bien y reservamos este caldo para verterlo por encima de la carne a la hora del emplatado. Y como nos gusta aprovecharlo todo, con lo que hemos colado lo vamos a triturar para preparar una crema que utilizaremos para la base del plato.

Una vez se haya temperado cortaremos el hilo y ya lo podemos cortar en porciones de unos dos o tres centímetros de grosor. En la base del plato pondremos parte de la crema y encima dejaremos reposar la porción de solomillo relleno y terminaremos el emplatado con el jugo de la carne que hemos colado anteriormente. 

Si no os lo vais a comer el mismo día no os preocupéis. Lo guardamos en el frigorífico y cuando lo vayamos a utilizar tan solo tendremos que calentar en el horno sin quitarle el papel de aluminio y así evitar que se reseque.

El resultado es increíble y seguro que vais a dejar a la familia impresionada.

Os deseo unas felices fiestas. Feliz Navidad.

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