Una vez finalizadas las navidades, hemos dejado atrás las comilonas y los excesos. O al menos lo intentamos. Es el momento de volver a la normalidad en todos los sentidos y sobre todo en nuestra dieta. Además, con el frío que está haciendo, apetece una buena crema de calabaza reconfortante. Esta vez le hemos dado un toque asiático con un poco de curry. Una especia que cada vez está más instaurada en nuestra cocina.

La base de la receta es la calabaza y el puerro y el toque del curry le aporta frescura y un aroma inconfundible.
INGREDIENTES (para 2 personas)
250 g de calabaza
1 puerros
1 patata mediana
500 ml de caldo de pollo o verduras
1 pizca de nuez moscada
1-2 c/c de curry (al gusto)
Pimienta negra
Sal
Nata para cocinar(opcional)
AOVE
c/c: cucharilla de café
PROCESO
Esta vez he utilizado una calabaza asada, aunque también la podéis hervir. Cortamos el puerro y lo rehogamos con un buen chorro de AOVE. Cuando esté bien pochadito chascamos la patata y si la calabaza no es asada la cortamos también en pequeños dados. Marcamos junto al puerro durante unos minutos, rectificamos de sal y le añadimos el caldo de pollo o verduras. Si no tenéis caldo, no os preocupéis porque con agua también sale deliciosa.


Dejamos hervir alrededor de 20 minutos hasta que la patata esté tierna. Pasado este tiempo, ponemos la calabaza asada en un cazo y le incorporamos el resto de ingredientes con parte del caldo resultante de la cocción.
Tan solo nos queda rectificar de sal y añadir un poco de pimienta al gusto, la nuez moscada y el curry. Trituramos hasta conseguir la textura deseada. También le podemos dar un toque fino con un poco de nata y lo podemos acompañar con una lonchita de jamón serrano o ibérico que le queda fantástico.











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