Una receta de aprovechamiento con uno de los platos más representativos de nuestra gastronomía
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Introducción
La receta de esta semana es de esas recetas que se aprovechan de principio a fin. Creo que nunca hubo una receta que tuvieran tantas posibilidades. Como ya he comentado en más de una ocasión, el puchero valenciano es uno de los platos más representativo de nuestra gastronomía. Un plato que según la comunidad o zona adquiere un nombre y algunas variantes en cuanto a ingredientes se refiere. En lo que todos ellos coinciden es que se sirven en varios vuelcos o platos. Y si después quedan sobras, ahí es donde aparecen las recetas de aprovechamiento.
La riqueza de esta receta es que al no quedar siempre las mismas sobras, nunca sabe exactamente igual. Maravilloso. Aquí os dejo algunas RECETAS que he preparado a lo largo de los años. En esta ocasión he preparado unas albóndigas siguiendo la receta de mi suegra Amparo. Una delicia que no he podido resistirme a cocinar. Seguidme y os la cuento.

Ingredientes
- 350 g de las sobras de un puchero (carne, garbanzos, patata, etc.)
- 1 yema de huevo
- AOVE
- Sal
Para la bechamel
- 1/2 cebolla
- AOVE
- 1 c/c de harina
- 50 g de leche
- Sal
- Nuez moscada
- Pimienta
Para el rebozado
- La clara de 1 huevo






Elaboración
1. Desmigamos el puchero
En primer lugar vamos a poner en un bol todas las sobras del puchero bien desmigado junto con la yema de un huevo. Le añadimos sal y con la ayuda de un tenedor aplastamos todos los ingredientes y reservamos.
2. Preparar la bechamel
En una sartén vertemos un par de cucharadas soperas de AOVE y pochamos bien media cebolla que habremos cortado finamente en brunoise.
Cuando esté un poco dorada le añadimos la cucharada pequeña de harina, removemos y la tostamos durante un minuto.
Añadimos la leche y dejamos que empiece a hervir.
Añadimos las sobras del puchero y lo integramos todo.
Reservamos en un recipiente y dejamos que se atempere durante unas horas en el frigorífico (bolearemos mejor la masa)
3. El rebozado
En un plato pondremos la clara de un huevo y la batiremos un poco.
Con la ayuda de dos cucharas o con las palmas de las manos con un poco de AOVE vamos a ir haciendo las albóndigas.
Pasaremos por la clara y freiremos con abundante aceite.
Doramos bien y quitamos el exceso de aceite con una base de papel de cocina absorvente.
4. Sugerencias
Podemos rematar las albóndigas con una mahonesa de caldo de puchero. Tan solo debemos añadir a una mahonesa una pizca del caldo sobrante.
También podemos preparar una mahonesa de ajo negro o incluso podemos poner una base con bechamel con parte del caldo de puchero.
Delicioso.











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