Con esto vengo a decir que en muchas ocasiones la presentación de los alimentos es muy importante y a veces determinante, ya que dependiendo del aspecto e ingredientes que estos contengan, los niños van a comer o simplemente van a decir que no. De vez en cuando, hay que probar hacer las cosas de forma diferente y si puede ser divertidas. En ocasiones, simplemente con darles un nombre diferente ya les atrae mucho más. Es una forma sencilla de introducir nuevos alimentos en la dieta de los niños.
Precalentamos el horno a 170-180ºC. Las proporciones son muy sencillas de recordar. En un recipiente ponemos un vaso de azúcar, un vaso de harina, un vaso de aceite, tres huevos y tres zanahoriasgrandes bien ralladas. Por último, añadimos dos sobres de levadura. Se remueve bien o incluso se puede pasar por la batidora para que quede una masa mucho más homogénea.
Vertimos el contenido en un molde untado con margarina para evitar que se pegue. Se hornea durante 35 minutos y se deja reposar al menos media hora. Una vez se ha enfriado fundimos una tableta de chocolate al baño maría en el microondas y cubrimos la tarta con el chocolate. Deliciosa.
Julia loves carrot cake.










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