Por Otilio Haro
Seguimos con los vinos del tío Paco. De verdad, que dejando al margen mi amistad, merecen mucho la pena. Aquí, su garnacha y particular desvelo. Que no es otra que el gota a gota nocturno de su propio peso. De ahí lo de Desvelo.
Un vino que en nariz va bien cargadito de especias que sorprenden a estas latitudes, junto a la ciruela roja y fresas blandas. Se nota la carga alcohólica de toda buena garnacha. Endrinas licorosas… En boca aparenta ligereza y sin embargo es sabrosísimo. Ese contrapunto madurez-frescura es sin duda lo mejor de él. El postgusto es rico y recuerda en buena parte al pacharán casero. Fresca variedad del valle de Jubera que en tienda puede alcanzar los 12 € y que sin duda son muy pagables.

Bodega Hacienda Grimón










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